lunes, 19 de septiembre de 2011

COMENZANDO (por 3 vez)

Buenas tardes a todos! Hace unos días empezábamos de nuevo el curso y es que sin darnos cuenta el verano se ha ido marchando para dejar espacio una vez más al otoño, estación en la que la que constipados y gripes hacen acto de presencia en nuestra vida, recordándonos un día tras otro las horas de la época estival ya pasada. En estos pensamientos me encontraba inmerso el lunes a las ocho de la mañana cuando dio pistoletazo la primera semana real de universidad, atrás quedaban presentaciones y encuentros con los compañeros de fatigas ¡Welcome to Deusto!

12/09/2011
Comienza la clase de Técnicas de Intervención Sociocultural, asignatura impartida por Iñaki y que recuerda en parte a la asignatura de segundo curso (metodología e intervención sociocultural), la sesión comienza con una pequeña presentación sobre los temas a tratar durante el curso, no obstante en seguida se descubre cual será la tónica de dicha asignatura, pues en apenas unos minutos nos encontramos realizando la primera actividad práctica de todo el curso. Dicha actividad consistió en juntarse por pequeños grupo escogidos al azar, donde se contaba cuales habían sido las experiencias más impactantes de todo el verano; una vez relatadas nuestras vivencias nos uníamos en grupos más grandes con la intención de contar la historia de nuestro compañero, para de esta manera poder evaluar cual había sido nuestro nivel de escucha.

Seguidamente se llevó a cabo una experiencia totalmente nueva, que consistía en la redacción de un contrato profesor/alumno, en dicho contrato se estipulaban y firmaban diversos y diferentes puntos como podía  ser: la puntualidad, participación en clase, atención al blog, etc... En seguida me acordé de un experimento afín a la psicología social, en el que se demostró que cuando el sujeto redacta su propio contrato la implicación con este es mucho más fuerte, prueba de la efectividad de esta técnica es que en algunos institutos del sur del país se ha obligado a los padres a firmar una especie de "contrato moral" el cual tiene pinta de guardar grandes similitudes con el realizado en clase.

Para finalizar la que sería la primera sesión de clase se formo un círculo y cada uno expresó su opinión sobre lo visto hasta ese momento, personalmente expresé la idea de que a mi me parece un punto y seguido respecto al año pasado, pues sus semejanzas con la anterior asignatura me parecieron evidentes.

Esto fue  lo que dio de sí el primer día de clase, esperemos que se mantenga (dentro de lo que cabe) la diversión en clase y no caer en una rutina aburrida y predecible.

1 comentario:

  1. Hola Marcos,

    Ha pasado ya la mitad de curso y si tendrías que pensar en aquello que te ha sido más significativo, ¿qué contestarías?

    Saludos

    Iñaki

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