Buenas tardes, debido a que mi antigua cuenta se ha estropeado, he decidido crear otra, espero no causar muchos inconvenientes....
Recordar que empiezo con la semana del 28 de marzo al 3 de abril, las semanas anteriores se encuentran en el antiguo blog www.marcosmetodologia.blogspot.es. Un saludo y disculpen por las molestias.
En la semana referente a esta entrada ha estado ocupada por un tema central: el trabajo en equipo. El conjunto de actividades realizadas han sido de gran variedad tanto teórica como especialmente práctica, pues se han realizado, al menos desde mi punto de vista, unos “juegos” muy espectaculares.
En nuestro futuro oficio de educadores sociales, trabajaremos la mayor parte de las veces en grupo, por lo tanto es imprescindible poseer unos conceptos básicos para que nuestro proyecto llegue a buen puerto y no se vea perturbado por problemas tanto internos del equipo como ajenos a este. Dentro de la temática que estamos tratando existe una frase, que considero de vital importancia pues recoge la esencia de lo que significa trabajar colectivamente: “El equipo de trabajo se responsabiliza en su conjunto del trabajo realizado”; es decir, no podemos achacar los éxitos o fracasos de nuestro equipo a solo un integrante, pues nuestra responsabilidad como equipo es asumir todo tipo de consecuencias tanto negativas como positivas. Me parece un buen ejemplo, la historia contada por Iñaki; esta se basaba en que hace tiempo un grupo de la comunidad terapéutica fue a una piscina municipal y debido a que se suponía que estaban enfermos no se les dejó entrar (si mal no recuerdo, se hacía referencia al VIH, actualmente no habría presentado ningún problema, o eso espero….), como integrante del equipo de educadores no puedes adquirir un papel con el miembro que supuestamente no supo intermediar en esa situación, puesto que a mi parecer, si trabajas en un grupo cualquier critica que hagas a nivel personal indirectamente recae sobre el grupo, puesto que este ha sido quién ha dejado actuar de una determinada forma (lógicamente existen excepciones).
Debido a lo comentado concluimos que para poder alcanzar el “éxito” debemos ser competentes; es decir, guiarnos por un conjunto de patrones que nos ayuden a desarrollar nuestra labor; para esto nos aferramos a unos conceptos básicos: saber, saber hacer (posibilidad de poner en práctica), saber estar acorde al entorno social, querer hacer (motivación) y poder hacer, tanto a nivel personal como social (refiriéndose al medio que nos rodea).
A nivel práctico nos encontramos con tres actividades: el salto, la escucha y el ciego (mis tres nombres no son muy originales, lo siento últimamente no me encuentro muy inspirado, más bien estoy minado).
El primero de ellos es básicamente un pequeño ejemplo de confianza en el equipo, este consistía en lanzarse al vacío desde una mesa confiando que el resto del grupo te aguantase, hubo gente que se animó, el primero de ellos Iñaki, quien se jugó su integridad física en beneficio de esta nuestra comunidad.
La siguiente actividad consistía en aprender a escuchar, se realizó de la siguiente manera: se planteó una pregunta a resolver “¿Qué cualidades valoras más en un amigo?” y acto seguido uno hablaba y el otro se limitaba básicamente a escuchar (una vez pasado un tiempo establecido se cambiaban los papeles). En mi opinión esta actividad tiene una gran importancia puesto que muchas veces no sabemos escuchar; me explico, una persona te está contando su problema y tu puede ser que involuntariamente le expongas el tuyo o cualquier otro tema, cuando realmente lo que necesita esa persona es ser escuchada con la finalidad de que pueda expresar su preocupación y sentirse en la medida de lo posible liberada de esta.
Como sujetos sociales que somos necesitamos expresar nuestros problemas, puesto que si los guardamos y no nos intentamos desprender de ellos, estarán ocupando un espacio muy importante dentro de nuestra conciencia, el cual podría ser utilizado para proyectos de diversas índoles. Me ha llamado especialmente la atención como hay personas que reclaman tu atención incluso involuntariamente cuando hablas con ellas, respecto a esto tengo una experiencia personal la cual consiste en que tengo un amigo que en el momento en el que estás hablando con él si apartas aunque sea unas decimas de segundo los ojos de su cara, enseguida te empieza a dar toques en el brazo para reclamarte (lo más interesantes es que lo hace de forma totalmente inconsciente).
El tercer juego consistió en juntarnos por parejas y en que uno de ellos se vendase los ojos de forma que el otro le pudiese guiar hasta la salida de la universidad (luego se intercambiaron los papeles). La finalidad de esto era sentirse en una sensación de vulnerabilidad la cual te obligaba a confiar forzosamente en tu acompañante. Esto se encuentra íntimamente relacionado, al igual que las otras con el trabajo pero pienso que esta actividad es la que mejor representa la confianza en el otro, punto fundamental para el funcionamiento del grupo.
Por último se lanzo una pequeña idea teórica que me gusto bastantes, esta es las 5 c, que representan las bases para el éxito del equipo: complementariedad, coordinación, comunicación, confianza y compromiso.